Isaac Loya

agarcia
octubre 26, 2018
Sabores reconocibles, ejecuciones cuidadas y guiños contemporáneos tanto en la técnica como en las presentaciones constituyen la firma de un cocinero que ocupa la tercera generación familiar al frente del Real balneario de Salinas, un icono de la gastronomía asturiana. En los platos, productos de enorme calidad tratados con respeto. Si alzamos la vista, unos ventanales inmensos que nos invitan a bañar la mirada en el Cantábrico.