Josep Roca

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octubre 3, 2018
   Las manos de Josep Roca Josep es el segundo en concordia de los hermanos Roca. Forma parte de este clan familiar que se ha encaramado por méritos propios y después de una dilatada carrera a la cumbre de la culinaria universal. Josep –Pitu para los amigos- es jefe de sala y sumiller del celebérrimo restaurante El Celler de Can Roca, que desde Girona recibe a comensales de todo tipo y condición. Pitu, o don Josep, tiene dos manos con las que hace un exquisito toreo de salón. La mano izquierda la utiliza para salir del paso en situaciones apuradas y la derecha para estrechar las de los reyes, jefes de Estado, sabios y comensales diversos a los que trata con exquisita educación y en diversos idiomas. Declarado en varias ocasiones el mejor sumiller del mundo dice de sí mismo que solo es un camarero de vinos. Escritor, conferenciante y profundo conocedor del mundo vitivinícola, disfruta con su oficio. Fuera de las horas de trabajo deambula por la excelsa bodega del restaurante donde olisquea tintos, observa rosados y examina con ojo de buen cubero cómo evolucionan los burdeos y los borgoña. Ama, sí, los caldos catalanes y sus complejas arquitecturas y, como es hombre imaginativo, se sienta, cierra los ojos y se pierde por los cerros de Úbeda. Una sesión de armonización con los platos que el comensal tiene delante –observe el lector que no empleo el palabro maridaje, que detesto- es toda una lección magistral de una de las narices más privilegiadas y expertas del universo culinario. A su restaurante llegan cientos de botellas para que Josep les dé el  visto bueno. Es un juez exigente y estricto, implacable. En su carta de vinos solo figuran los caldos que han enamorado, previamente, a este singular caballero. Huyan los tintos peleones, absténganse los blancos que vende Asunción y entren, hasta la bodega, los caldos a los que Pitu Roca conceda el plácet. A Madridfusión viene con el propósito de contar lo mucho que sabe y como el hombre se explica que da gloria escucharlo, este modesto presentador de celebridades les recomienda que no se pierdan su intervención. Me lo agradecerán toda su vida. Por José Manuel Vilabella