La chef Carme Ruscalleda nos hace llegar una serie de recomendaciones para sobrellevar lo mejor posible el confinamiento y mejorar nuestra alimentación. ¡Atent@s a sus ideas!

csoriano
27 de Marzo de 2020

Si amigos, va de verdad, ¡vivimos confinados en casa!
Hay que respetar las indicaciones de los científicos, de los medios de comunicación, de los mozos y de los políticos.
Es el momento de generar confianza y de ser merecedores de confianza!
No salimos de casa para protegernos y proteger a la vez a todos con quienes compartimos la vida.
Por eso mismo, hay que tener cuidado de la higiene y la alimentación.
La clave es llevar un orden de actividad al hogar, el más parecido posible al de la vida normal.

Mi hija, me comenta que el confinamiento en casa será bueno también para sus hijas, (13 y 8 años) para aprender y compartir las tareas del hogar, mantener el orden y la limpieza, establecer un “tempo” de juego, un “tempo” de estudio, un “tempo” TV.

Pero vamos al tema de la cocina
Tenemos que hacer un plan de horarios y ponerlos en práctica:
El almuerzo a las 8h
La comida a las 13h
La merienda a las 17h
La cena a las 20 / 21h
(¡¡no puede ser barra libre y un no parar de viajes a la nevera!!)

Todos hemos recibido “memes” o “chistes on line” de personas con su peso habitual y que cuando pasan la confinación, tienen un sobrepeso que no se les reconoce. Por lo tanto, ahora más que nunca tenemos que planificar la alimentación y tenemos que tener cuidado con la calidad y la cantidad.

Los almuerzos:
Si hay niños en casa, procuraremos introducir el hábito de la fruta, el hábito de aprovechar el pan que sobró ayer (haciendo tostadas, tostadas americanas o tostaditas de santa Teresa) y el hábito del vaso de leche con cacao y miel, o leche, café y miel.

Las comidas:
Ahora más que nunca tenemos que recuperar la cultura de las legumbres: las judías, las garbanzos, las lentejas…
Y elaborar comidas variadas y divertidas.
Procurar cocinar el doble, para convertirlo en otra comida en un salteado, en un trinxat, en una crema…
¡La clave se comer fresco! Y ya sabéis que la red del servicio de alimentos funciona.

Tenemos que recuperar la cultura del plato de ensalada en el centro de la mesa: una bandeja con escarola o lechuga o endibias o cogollos, con tallitos de pimiento, de cebolla, de tomate (vayamos también variando las ensaladas cada día).
Y optar por un plato completo como unos fideos a la cazuela con salchicha y calamar, con sofrito de cebolla, tomate, pimiento verde y ajo y perejil (proteína, hidrato de carbono, vitamina).
De postres, fruta, yogur o flan, miel y requesón, queso y membrillo… Hoy, jueves 19 de marzo: ¡Crema de Sant Josep!
Procuremos por diversión gourmet y por salud, comer variado (platos completos e ir diversificando)

Escudella clásica, el caldo con pasta y la carne de olla aparte.
O escudella mezclada, la carne, las verduras, la pasta
Lentejas con arroz, albóndigas y calamares
Lentejas con chorizo y dados de lomo
Garbanzos con espinacas, pasas, piñones y huevos duros
Garbanzos con bacalao
Judía del ganxet con morcilla
Arroz mar y montaña
Arroz vegetal
Arroz con sardinas
Fideos con costilla de cerdo
Fideos con dados de rape
Fideos con dados de pollo
Patata, col y bacalao
Patatas a la “riojana”
Patatas con sepia
Habas y guisantes a la catalana
Guisantes a la francesa
Spaguettis carbonara o boloñesa
Macarrones clásicos, con sofrito y gratinados
Asados de pollo o conejo (acompañados de un puré vegetal)
Estofados de ternera o cordero (acompañados de arroz blanco)
Blanquette de ternera con cebollitas y champiñones
Piezas al horno enteras, de pescado o de carne…

Las meriendas
El domingo o el sábado (¡hagamos chocolate deshecho!)  con melindros, o churros.
Los otros días: pan con tomate y fuet o queso y algún día “biquinis”, no con mantequilla, sino con aceite de oliva.

Las cenas
Planteemos una cocina más ligera en la cena.
También es un buen momento de convertir los restos de un estofado en una crema deliciosa, o en un trixat divertido.
Sopas de pan, ajo y huevo calentado.
Sopas de julianas vegetales, con atún de lata.
Cremas de vegetales con trazas de proteína.
Tortilla a la francesa, con un cocido de patata y acelga, o espinacas.
Tortillas con mezcla otros productos vegetales o animales.
Ensaladas de “plato hondo” con vegetales picados, combinados con proteína y biscotes.
Pastas ligeras.
Cocas con vegetales y proteína (la pizza es una coca).

(Aplauso de honor: a los profesionales del mundo hospitalario, a los del mundo de la comunicación y a los del mundo de la seguridad ciudadana, limpieza y transporte urbano. También los profesionales del mundo de la alimentación… son héroes al servicio de la sociedad en un momento tan difícil! )